miércoles, 28 de marzo de 2012

Pintando nuestro cuadro

En los escritos del doctor Edward Bach, podemos encontrar algunas referencias sobre la paternidad y sobre los niños.

En el primer capítulo de su obra Libérate a ti mismo de 1932 leemos esta historia.

Tan simple como esto: la historia de la vida


Un niño pequeño decidió pintar el cuadro de una casa, a tiempo para el cumpleaños de su madre. En su mente infantil, la casa ya estaba pintada; sabía perfectamente cómo iba a quedar, hasta el más mínimo detalle, y sólo le restaba plasmarla sobre el papel.


La pintura está terminada a tiempo para el cumpleaños. Apelando a toda su capacidad, él le ha dado forma a su idea de la casa. Es una obra de arte, porque todo es muy suyo: en cada trazo expresa su amor hacia su madre, y cada ventana, cada puerta, están pintadas con la profunda convicción de que ése es el lugar correcto para ellas. Incluso pareciendo una parva de henos, es la casa más perfecta que fuera pintada alguna vez; y es perfecta porque el pequeño artista ha puesto en ella todo su corazón y toda su alma. Todo su ser está encerrado en esa pintura.


Esto es la salud: esto es el éxito y la felicidad, y la verdadera vocación de servicio. Servir a través del amor, en la más perfecta libertad de seguir nuestro propio camino.


Así es como llegamos a este mundo, sabiendo qué cuadro tenemos que pintar, y con nuestra senda ya trazada a lo largo de la vida; todo lo que nos queda por hacer en ella es darle forma material. Pasamos por la vida llenos de gozo e interés, concentrando toda nuestra capacidad en el perfeccionamiento de nuestro cuadro, y volcando los mejores esfuerzos de nuestra capacidad para trasladar nuestros pensamientos  y propósitos a la vida material, en cualquier entorno que hayamos elegido.


Entonces, si seguimos desde el principio al fin nuestros propios ideales y deseos, con toda la fuerza que poseemos, no puede existir el fracaso; nuestra vida, saludable y feliz, ha sido un tremendo éxito.


Sin embargo, la misma pequeña historia del niño-pintor puede ilustrar cómo, si lo permitimos, las dificultades de la vida pueden interferir con este éxito, felicidad y salud, y disuadirnos de nuestros propósitos.


El niño está pintando, atareada y felizmente, cuando alguien llega y le dice:"Por qué no pones una ventana aquí y una puerta allá? Y por supuesto, el sendero del jardín debería ir hacia este lado". El resultado de esta actitud en el niño será una total pérdida de interés hacia su trabajo; quizás lo continúe, pero entonces sólo estará poniendo ideas ajenas en el papel; tal vez se torne contrariado, irritado e infeliz, temeroso de rehusar las sugerencias.


Comenzará a odiar la pintura, y quizás la rompa en pedazos; la reacción será de acuerdo con el carácter del niño.


El dibujo final quizás sea una casa reconocible, pero es imperfecta, y un fracaso porque es la interpretación de los pensamientos del otro, no los del niño. Y probablemente ya no tenga sentido el regalo de cumpleaños, por no haber podido ser terminado a tiempo, y la madre tendrá entonces que esperar un año más para recibir su regalo.

Fuente: Dr. Edward Bach. Bach por Bach, Obras completas, Escritos florales

 Monistrol de Monserrat
Foto: Pilar Vidal Clavería
Terapeuta floral profesional
marzo 2012

Las informaciones sobre las Flores de Bach que aparecen en los artículos son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada niño necesita un tratamiento individualizado,  prescrito por un terapeuta floral acreditado. 

jueves, 8 de marzo de 2012

Nueva asignatura: Emociones

En una entrada anterior del blog comenté la ponencia de Neus Esmel en el Congreso Sedibac de Terapia Floral, donde explicó su experiencia de hacer llegar las Flores de Bach a la escuela planteado como una asignatura para aprender a identificar y expresar las emociones, comunicar miedos e inquietudes, todo ello gracias al conocimiento de las Flores de Bach con herramientas al alcance de todos como cuentos, postales y pinturas.

En el diario La Vanguardia de ayer, 7 de marzo,  apareció un artículo de Maite Gutiérrez que centra la atención sobre la importancia del trabajo de las emociones en la escuela.

Nueva asignatura: Emociones

Médicos piden que los colegios incluyan la educación emocional en currículo para mejorar los resultados

Dos alumnos de diez años se pelean en clase; generan alboroto, no son capaces de calmarse, en casa los ánimos también andan encendidos, sus problemas en el aula continúan y acaban creando un clima de tensión que se traslada a otros compañeros... En este ambiente de agitación resulta más difícil trabajar y los resultados académicos se resienten. El último informe Faros, presentado ayer, sobre salud de la infancia y la adolescencia del hospital Sant Joan de Déu da la voz de alerta sobre estas situaciones comunes en algunas aulas, y lanza una advertencia: el bienestar emocional influye directamente en el progreso académico.

Pero la gestión de las emociones queda en un segundo plano en la mayoría de escuelas, indica Rafael Bisquerra, coordinador del estudio y catedrático de Orientación Psicopedagógica de la Universitat de Barcelona (UB). Este investigador cifra en un 5% las escuelas catalanas con un programa específico de educación emocional. Aún así, reconoce que muchos centros ya tocan este ámbito, aunque sea de una forma menos sistemática, a veces sin ser conscientes de ello. Con todo, la comunidad del hospital Sant Joan de Déu pidió ayer, mediante la presentación de este informe, una mayor atención a la gestión de las emociones en el aula. Es decir, que los niños aprendan a detectar qué les alegra o entristece, qué les enfada y por qué, y transformar la rabia o el miedo en algo positivo. La educación emocional también incluye saber reaccionar ante las actitudes de los otros, dando la vuelta al conflicto y la agitación. En este contexto, cabe destacar la práctica del yoga en algunos centros, como el instituto Mercè Rodoreda de l'Hospitalet de Llobregat. Esta actividad contribuye, según los profesores que la difunden en los institutos, a calmar a los alumnos y crear un clima propicio para el aprendizaje. Los conflictos, argumentan, han disminuido gracias a que los estudiantes están más relajados. Algunas escuelas de primaria también dedican los primeros quince minutos del día a la lectura silenciosa, lo que tranquiliza a los alumnos y prepara para las clases. Ambas son actividades que mejoran el ambiente emocional del centro.

Los autores del informe –entre los que se encuentran el divulgador científico Eduard Punset, el neurocientífico de la Universidad Complutense de Madrid Francisco Mora o la coordinadora del máster en Educación Emocional y Bienestar de la UB, Esther García Navarro– van más allá y reclaman que la educación emocional se incluya como un área dentro del currículo.

Las escuelas han ido asumiendo cada vez más tareas fuera del terreno estrictamente académico, como el cuidado de la salud física, la higiene, la educación vial, la nutrición o la sexualidad. Ahora también se les pide que enseñen a los alumnos a tomar consciencia de sus emociones y de las de los otros, y que las gestionen.

Según los estudios internacionales recopilados en el informe Faros, las personas que han entrenado su inteligencia emocional sufren menos ansiedad, estrés e indisciplina y viven menos conflictos con otras personas. Además, dicen estos estudios, toleran mejor la frustración y están mejor capacitadas para afrontar situaciones adversas. Una mala gestión de las emociones, en cambio, puede repercutir en la salud. "Las emociones negativas contribuyen a disminuir las defensas del sistema inmunitario y predisponen a sufrir ciertas enfermedades", destacó Bisquerra.

Trabajar la educación emocional en clase, defienden los médicos e investigadores de Faros, mejoraría el clima escolar, la relación entre los compañeros de clase y el maestro y, en definitiva, fomentaría entre los alumnos aptitudes y habilidades que les serán útiles en el futuro. Los autores del informe proponen que se incluya esta formación en las tutorías y en la asignatura de educación para la ciudadanía, ahora rebautizada con el nombre de educación cívica. En Castilla-La Mancha la educación emocional ya se ha introducido como una competencia más del currículo escolar, en Guipúzcoa la administración ha formado a 2.000 profesores en técnicas para reforzar la educación emocional y en Extremadura se ha creado la "red de escuelas con inteligencia emocional". En Catalunya, el Departament d'Ensenyament o los Institutos de Ciencias de la Educación de las facultades ofrecen cursos de educación emocional a los docentes, pero son voluntarios. En primaria han tenido bastante aceptación, pero menos en secundaria.

Uno de los ejemplos que ponen en Faros para justificar sus tesis está en las investigaciones del científico Daniel Goleman. Un trabajo suyo publicado en el 2008 indica que los jóvenes que aprenden a calmarse cuando están contrariados desarrollan una mayor fortaleza en sus circuitos cerebrales encargados de gestionar la adversidad. En este sentido, los investigadores recordaron ayer que la mayor plasticidad cerebral, la mayor receptividad del cerebro a los estímulos, se da entre los cero y los diez años, por lo que es importante reforzar este trabajo durante esa edad.

Sin embargo, por mucho que la escuela se esfuerce, poco se puede avanzar sin la implicación de las familias. Si algunos padres carecen de esta educación emocional, ¿cómo actuará entonces el niño?

¿Cómo trabajar las emociones?

Los autores de Faros proponen ejercicios y actividades para trabajar la educación emocional en clase, como por ejemplo:

¿Cómo me siento? Los alumnos deben contestar a esta pregunta. El objetivo es aprender a interiorizar y expresar sus emociones. Antes, deben trabajar junto al maestro el vocabulario que les ayude a identificar sus propias emociones. De paso, entrenan la lectoescritura.

Pienso y siento cosas positivas. Los alumnos identifican situaciones que les gusten, les causen alegría, y las escriben. También pueden hacerlo para destacar los aspectos que les gustan de otros compañeros.

El enojo. El profesor pide a los estudiantes que expliquen por escrito cuándo se enfadan y por qué, y cómo reaccionan al enfado de los otros, cómo se sienten.

La receta emocional. Cada alumno se imagina que es un cocinero y escoge ingredientes para hacer una receta. Entre los ingredientes se encuentran conceptos como "felicidad", "tristeza", "envidia", "tranquilidad", "vergüenza", "ilusión", "rabia" o "asco". Luego tienen que explicar por qué han escogido estos "ingredientes". También recomiendan elaborar materiales para que los estudiantes los aborden con sus padres.

¿POR QUÉ SE ESTRESAN?

36%. Porcentaje de estudiantes que admiten estresarse por la escuela, según un estudio de Estados Unidos recogido por Faros. La familia (32%) y las burlas de otros niños (21%) son los otros factores.

  Calle decorada en las Festes de Gràcia, Barcelona
Foto: Pilar Vidal Clavería
agosto 2012

Enlace con el blog de Eduard Punset, Nadie nos ha enseñado a sonreír pincha aquí para leer el artículo.

Las informaciones sobre las Flores de Bach que aparecen en los artículos son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada niño necesita un tratamiento individualizado,  prescrito por un terapeuta floral acreditado. 
 

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