jueves, 24 de marzo de 2011

Pipí en la cama

Una de las indicaciones en los niños para la toma de las Flores de Bach, es cuando se hacen pipí en la cama, la enuresis.

La utilización del remedio Cherry Plum, en un preparado suele ser habitual, por la supuesta falta de control de los esfínteres y que sería un ejemplo de aplicación de las Flores de Bach desde el punto de vista del Patrón Transpersonal, de Ricardo Orozco.

Cherry Plum
Es importante de todas formas averiguar cómo se siente el niño ante su situación particular y recordar como nos decía el doctor Bach, que la guía para el tratamiento nos la dará: la forma particular en que afecte a cada pequeño y su estado de ánimo particular.

Uno de los puntos a tener en cuenta y que destacan de la lectura de esta entrevista de La Vanguardia,  es el averiguar si existe una disfunción fisiológica, donde esté implicado el tamaño, forma o actividad de la véjiga.

Tomando Flores de Bach se han solucionado un número importante de casos tratados de niños con enuresis y es básico tener en cuenta que en ningún caso se han producido efectos secundarios y que siempre han ayudado a que el niño avance en aspectos personales, como el mejorar su autoestima y sus relaciones personales.

Me hago pipí en la cama, ¿y qué?

Joan de Déu destaca que la enuresis es principalmente un problema fisiológico y anima a los afectados a romper el tabú | El 95% de los casos se debe al sueño profundo, al tamaño de la vejiga o a una inmadurez hormonal
ANA MACPHERSON | Barcelona | 16/10/2010 | Ciudadanos

Mojar la cama es inevitable para el 16% de los niños y niñas de 5 años, el 11% de los de 7 años, el 2,5% de los de 19 años y el 1% de los adultos. Desde el servicio de pediatría de Sant Joan de Déu se reclama respeto, comprensión y más "salir del armario" para que los pipís nocturnos dejen de ser motivo de sufrimiento. 

"Nadie moja la cama voluntariamente", es la primera consigna del pediatra Santiago García- Tornel. El control de los esfínteres es en gran parte voluntario y mientras se duerme no funciona. Sólo las alarmas que envía al cerebro la vejiga urinaria. Y si esta señal falla por un sueño profundo, o porque la vejiga es más pequeña de lo habitual, o más activa, o porque la hormona responsable de que la orina se concentre de noche no funciona aún bien en su organismo, su dueño no se levantará a solucionarlo y despertará mojado. "Esas son las causas en el 95 por ciento de los casos", señala el pediatra, aunque reconoce que el sueño profundo no ha habido forma de medirlo con garantías.

Pero el circuito del niño que moja suele ser más complicado. "Probamos con una psicóloga y los calendarios lunares, hojas donde apuntas si se ha escapado o no. Probamos la medicación y le sentó fatal, se hinchaba. Y también probamos el clásico de levantarlo por las noches varias veces, y qué va", enumera Noemí, madre de un niño de diez años. El medicamento que tomó, la desmopresina, aumenta la concentración de la orina por la noche; ese fenómeno de concentración es algo natural en la mayoría, pero hay personas que por inmadurez o por otros motivos no la concentran y acumulan tanta orina como de día. "Ahora sabemos que tiene la vejiga pequeña y que con el tiempo crecerá y cada vez irá a menos. Y toma unas pastillas".

Además, tiene sus trucos. Va de colonias y se coloca el pañal dentro del saco. Nadie le ve. Como también tiene problemas de día y continuamente pide ir al baño –y no siempre le dejan en clase–, cuando juega al fútbol y llega al vestuario acostumbra a quitarse pantalón y calzoncillos juntos y así no hay preguntas. Por si acaso.

Esa ocultación es un drama innecesario, según denuncian los pediatras. "La mayoría no tiene trastornos psicológicos, pero acabará teniéndolos", señala García-Tornel. "Es importante desmitificar, y por eso buscamos adultos que hayan sufrido ese estigma, para convertirse en referentes de los niños", invita el pediatra de Sant Joan de Déu. Para que sepan que es el algo que se puede decir, porque cada día cinco millones de niños europeos menores de 15 años se levantan mojados. "Y muchos temen dormirse y se pasan horas en alerta para que no se escape".

"Durante muchos años fue desesperante, porque ahora hay dodotis más eficaces, pero en mis tiempos todo se lavaba a mano", cuenta Pepe Carretero, pintor manchego de 48 años que mojaba la cama durante su adolescencia y ha decidido dar la cara para acabar con este doloroso tabú. "La madrugada era un suplicio, intentaba mantenerme despierto porque mi madre se enfadaba. Y no puedes evitarlo". Recuerda las limitaciones: "Ni casas de amigos, ni vacaciones donde alguien pudiera reírse de mí. No sabía de nadie a quien le pasara esto. Era un secreto casi familiar. Sólo lo sabían mis tíos. Y una noche oí cómo mi madre lo comentaba con unos vecinos. Y salí corriendo".

Las reacciones de los padres son ahora menos duras porque hay más información y más posibilidades de recibir ayuda, "pero, por favor, no digas nombres, porque se sentiría fatal". Lo reclama la madre de un niño de 13 años que hace uno descubrió que su hijo tenía vejiga pequeña y por eso moja la cama. Hasta los 6 años le quitaron importancia. Luego empezaron con medicación, alarmas eléctricas en la ropa interior, un año de tratamiento psicológico. Ningún resultado. Cada noche. "Un amigo nos aconsejó un especialista y le hicieron pruebas. Efectivamente, tiene la vejiga pequeña y muy activa, por eso tiene continuamente sensación de urgencia y ha de ir al baño cada dos por tres a lo largo del día". La medicación le ha solucionado el día. La noche ha mejorado, pero aún no se ha arreglado. "Pero el niño crece y también su vejiga", explica la madre.

Tampoco él conoce a otros niños a los que les ocurra lo mismo, aunque en su clase seguro que hay alguno más. Por estadística.

"Lo mejor ha sido saber qué le pasaba. Le tranquilizó mucho, porque a menudo preguntaba si él era raro".

Atrás quedaron el restregarles la sábana mojada por la cara, los linimentos en los testículos, los insultos, las tortas y un largo ritual de horrores que la humanidad ha desarollado contra un problema totalmente involuntario.

Pilar Vidal Claveria
Terapeuta floral

sábado, 12 de marzo de 2011

Impacientes, miedosos o despistados

Las Flores de Bach son un total de 38 remedios y cada uno de ellos se puede asociar a un estado de ánimo diferente.

El orden de su descubrimiento por parte del doctor Edward Bach, corresponde a Doce primeras flores o remedios que generalmente se denominan tipológicas o de la personalidad, siete remedios que se denominan los Siete ayudantes y que se asocian a estados que se han cronificado y Diecinueve últimos remedios que corresponden a estados transitorios provocados por situaciones traumáticas, transitorias o críticas.

Cada uno de nuestros hijos tiene una personalidad e individualidad propia, constituida por su temperamento, asociado a su base genética, y por otra parte un carácter, en el que inciden multitud de factores a lo largo de su desarrollo implicados con la socialización.

Hoy podemos comentar tres de los doce primeros remedios, para conocer cuales de ellos se acercan más a cómo son nuestros hijos. La descripción que damos de estos remedios hacen referencia a aspectos negativos, son los que trabajan los remedios para de esta manera equilibrar y armonizar el bienestar de los niños, teniendo en cuenta que en ocasiones sólo se presentan algunas de estas características.

Impatiens
 
Niños inquietos, se irritan con facilidad, impulsivos, impacientes, tienen dificultades para estar atentos durante mucho rato. Acaban con la paciencia de padres y maestros. Se sientan muy al borde de la silla. No les gusta esperar en una fila y quieren estar siempre delante, a poder ser los primeros. Intolerantes a la frustración, se lo llevan todo por delante, lo quieren todo "ya". Acelerados, rápidos en todo, son niños que en muchas ocasiones empezaron a hablar o a caminar más pronto de lo que es habitual.

Tomando Impatiens consiguen ganar paciencia, aumentar su nivel de tolerancia, mejorar su empatía en casa y en la escuela. Les ayuda a modelar su ritmo y también a acomodarse al ritmo de los demás.


Mimulus

En general son niños timidos, muy sensibles, al ruido, al frío, a la luz, son miedosos y enrojecen cuando nos dirigimos a ellos.

Sus miedos son identificables y concretos: la oscuridad, las enfermedades, la soledad, determinados animales, las situaciones nuevas, la gente en general, etc. Son niños a los que les cuesta hablar, sobre todo delante de personas que no conocen, son muy vergonzosos y cuando el maestro les pregunta en clase, lo pasan muy mal.

El decubridor de estos remedios, el doctor Bach, decía que este remedio era conveniente delante de los miedos de la vida cotidiana.

La esencia de Mimulus ayuda a superar los miedos, a encontrarse a gusto con la compañía de los demás y a vivir su sensibilidad no como un problema sino como un posible potencial a desarrollar.


Clematis

Cuando notamos que un niño está distraido y se despista, la esencia de Clematis puede ser la más adecuada. Los papás dicen que siempre tiene la cabeza en otro lugar y que en la escuela está como ausente. Le cuesta rendir en el momento de hacer los deberes y no recuerda en muchas ocasiones cuales son los que tiene que hacer.

Muchas veces son niños que necesitan dormir muchas horas y siempre les falta tiempo a la hora de levantarse. Suelen ser niños que no toman la iniciativa delante del juego y puede parecer que no les guste nada o que nada les motive.

En ocasiones su mirada parece ausente y decimos que tienen la cabeza en las nubes.

La esencia de Clematis ayuda precisamente a aterrizar, a tocar con los pies en el suelo, aunque de una forma suave, es decir sin olvidar que también se puede soñar.


Texto y fotos:
 Pilar Vidal Claveria
Terapeuta floral

Las informaciones sobre les Flores de Bach que aparecen en los artículos son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada niño necesita un tratamiento individualitzado, que debe ser prescrito por un terapeuta floral acreditado. 



sábado, 5 de marzo de 2011

¿Qué hay en las Flores de Bach?

Cuando unos papás quieren dar Flores de Bach a su hijo, quieren saber qué está tomando, ¿qué composición tienen estas gotas que toma su hijo, normalmente cuatro veces al día?.

¿Qué hay en las Flores de Bach?

Las Flores de Bach son unos remedios naturales. En su composición no hay ningún elemento químico, ni siquiera una dilución homeopática, ni los componentes que tendrían los remedios de Fitoterapia. Las Flores de Bach aportan una información que permite equilibrar nuestro organismo y esta información es energética o vibracional.

Si se analizan las botellas o goteros de donde tomamos las Flores de Bach encontramos que sólo tienen agua y coñac en el caso de los adultos y agua y glicerina vegetal en el caso de los niños.

Partimos de la base de que somos energía y que esta energía vibra en frecuencias diferentes. Las Flores de Bach tienen una resonancia energética determinada que actúa sobre nuestro organismo, aportando equilibrio y armonía.

El doctor Bach determinó en base a sus observaciones y sus particulares formas de sentir que algunas flores y árboles de la Naturaleza tenían una información que equilibraba nuestros estados de ánimo y para obtener esta información ideó dos métodos para preparar sus remedios.

El primero de los métodos, que utilizó en 19 de sus 38 remedios, se denomina Solarización. Se recogen las flores en un bol con agua de manantial, se colocan en la superficie y se dejan al sol de tres a seis horas. La energía del sol fija la información o patrón vibracional de la planta en el agua, esta agua se traslada y conserva en una botella a la que añadiremos una cantidad equivalente de coñac, esta mezcla se denomina tintura madre y es la que utilizan los elaboradores para preparar las pequeñas botellas, stocks,  que son las que tenemos en la consulta floral para hacer los preparados individuales.




Preparativos para la solaritzación de White Chestnut en Mount Vernon, abril 2007

El otro método para elaborar los remedios se denomina Ebullición y es similar al anterior, aunque en lugar del sol se utiliza el fuego para fijar la información o patrón vibracional de las plantas.



Stocks de Flores de Bach de Healing Herbs, Hereford

Las Flores de Bach forman parte de los que denominamos medicina vibracional. La terapia con las  Flores de Bach contribuyen a armonizar las vibraciones de nuestro organismo en los campos emocional, mental, físico y espiritual.

Texto y fotos:
 Pilar Vidal Claveria
Terapeuta floral

Las informaciones sobre les Flores de Bach que aparecen en los artículos son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada niño necesita un tratamiento individualitzado, que debe ser prescrito por un terapeuta floral acreditado. 
 


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