jueves, 25 de agosto de 2011

La autoestima y las Flores de Bach

La autoestima es una valoración que hacemos de nosotros mismos y que podemos relacionar con diversos aspectos.

Combina la percepción que tenemos de nosotros mismo con el ideal que nos hemos formado.

La autoestima se aprende, cambia y se puede mejorar ya que está basada en sensaciones, creencias y experiencias.

Nuestra autoestima es responsable de nuestros éxitos y de nuestros fracasos, con una autoestima adecuada, nuestra capacidad estará potenciada para desenvolver nuestras habilidades, aumentando nuestra seguridad personal, en cambio una autoestima baja nos puede conducir al fracaso y a una falta de confianza en uno mismo.

Podemos mejorar nuestra autoestima con la ayuda de las Flores de Bach.

Determinadas personalidades tienen más facilidad para derivar a estados donde una baja autoestima esté muy presente.

De las doce primeras Flores de Bach, los Doce Curadores, caracterizados por corresponder a tipos de personalidad o de carácter, algunas de ellas en su aspecto negativo, darán una incorrecta valoración de uno mismo y por tanto una tendencia a tener una baja autoestima, podemos ver entre otras a:

Mimulus, personas tímidas, ansiosas, inseguras, con miedos, vergonzosas, no se atreven a intentar algo que les gustaría hacer.

Gentian, no lo intentan porque están seguros de que saldrá mal, se desaniman fácilmente y son muy negativos.

Centaury, la sumisión al otro, el miedo al rechazo lo llevan a actuar, no por confianza en uno mismo, sino por acatamiento de los deseos del otro y no de los propios.

Cerato, la falta de criterio propio lo conducen a una falta total de confianza en si mismo, en el tener que preguntar siempre antes de actuar.

Scleranthus, no pasarán a la acción por el bloqueo que les produce el tener que escoger.

Cuando en nuestra personalidad un aspecto se cronifica, podremos necesitar de alguno de los Siete Ayudantes, en el caso de las flores anteriores podemos llegar a:

Gorse, no solo no merece la pena o no nos atrevemos a intentar algo, sino que además nos damos totalmente por vencidos y asumimos que tiramos la toalla.

Rock Water, la autoexigencia total y absoluta, hace que si no lo vamos a hacer perfecto digamos que ya no merece la pena el hacerlo.

Y dentro de las últimas 19 Flores de Bach, transpersonales, tenemos a una serie de flores en las que podemos encontrar estados asociados con una baja autoestima en:

Larch, con gran sentimiento de inferioridad y anticipación al fracaso, se rechaza cualquier situación nueva, ante el miedo a que pueda salir mal, es la flor de ayuda para los "es que no puedo...".

Wild Rose, no les importa nada, viven en tal apatía que dicen que no merece la pena ni intentarlo.

Crap apple, muy ligado a la aceptación que se tenga de uno mismo.

Pine, creemos que tenemos la culpa de todo, en lugar de asumir nuestra responsabilidad.

Willow, sentimos un gran resentimiento hacía los demás que sí pueden conseguir sus propósitos.

Elm, nos sentimos desbordados ante las situaciones, incapaces de valorar nuestras auténticas capacidades.

Cómo explicaba al principio del texto la autoestima se aprende y los padres podemos potenciarla en nuestros hijos de una manera correcta, valorando sus progresos, por pequeños que sean, no burlándose de sus errores o de su falta de capacidades, no hace falta recriminarlos de una manera ostentosa, ni delante de cualquiera, hacer una positiva valoración de las diferentes situaciones con las que abordamos la vida diaria es muy importante.

 
Saltando a la cuerda, Valle de las flores, Kyrgyzstan
Texto y fotos:
 Pilar Vidal Clavería
Terapeuta floral

Las informaciones sobre les Flores de Bach que aparecen en los artículos son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada niño necesita un tratamiento individualitzado, que debe ser prescrito por un terapeuta floral acreditado. 
 

miércoles, 10 de agosto de 2011

Reconocer las emociones

La doctora María Luisa Pastorino, médico, homeópata y psiquiatra argentina, publicó en 1987 el primer texto en castellano sobre las Flores de Bach, con el título La medicina floral de Edward Bach.

Se trata de un manual sobre los remedios del doctor Bach, donde encontramos el relato de historias clínicas tratadas por la doctora Pastorino. Uno de ellos se refiere a un niño de seis años que fue descrito por sus papás en una primera entrevista como muy tímido, la presencia de extraños hacía que corriera a esconderse y no contestaba a lo que le preguntaban.

El diagnóstico que realizó la doctora fue de que era tímido y con síntomas de huida e inhibición por miedo, por lo que le prescribió Mimulus, en la dosis habitual de 4 gotas, 4 veces al día.

Al mes no se observó ninguna modificación en su conducta, cosa que la doctora consideró extraña, ya que los niños suelen responder muy rápidamente al tratamiento con las flores.

Realizó una segunda entrevista con los papás, que hicieron una discriminación más fina de las peculiaridades del niño y que sugerían inseguridad y vergüenza de sí mismo. Se le indicaron entonces otras flores Larch, Crab Apple y Gentian.

En la primera semana de tomar los remedios se observó una importante mejora en su conducta, que fue aumentando al cabo del primer mes.

La doctora Pastorino describe este caso como un ejemplo de lo importante de hacer un  buen diagnóstico a la hora de prescribir los remedios florales.

La palabra miedo se utiliza de forma muy general y en cambio tras ella se puede encontrar diferentes estados emocionales, puede ser la emoción del miedo propiamente dicha, el sentimiento de minusvalía o inferioridad o una imágen de vergüenza de uno mismo.

Es necesario aprender a identificar nuestras emociones para después poderlas aceptar y gestionar de la mejor manera, esta correcta identificación nos ayudará a nosotros mismos y también lo podremos transmitir a nuestros hijos.

Distinguir las diferentes emociones nos permite conocernos y reflejar lo que nos sucede, una buena manera de saber las flores de Bach que mejor nos podrán ayudar.




Larch, el remedio para la anticipación al fracaso
Texto y fotos:
 Pilar Vidal Clavería
Terapeuta floral

jueves, 4 de agosto de 2011

Séptimos Campamentos de verano de Integración Sensorial

Se ha realizado durante el pasado mes de julio la Séptima edición del Campamento de verano de Estimulación Infantil.

Un año más los niños con edades comprendidas entre los cinco y los catorce años llegaron a Can Montcau, la casa de colonias cercana a la Roca del Vallès, a unos cuarenta kilómetros de Barcelona.


Reloj de sol en Can Montcau

El primer grupo de 40 niños y que se comunican normalmente en castellano llegó el lunes 18, el segundo grupo de 8 niños, con necesidades más específicas, llegó el martes 19 y el tercero de 38 y que se comunican o comprenden el catalán llegó el lunes 25.

Durante su estancia en los campamentos los niños, repartidos en grupos según sus edades, recibieron las sesiones de Integración Sensorial como actividad terapeútica principal y también otras terapias como psicomotricidad, musicoterapia, expresión corporal, arte-terapia, yoga, movimiento corporal, terapia de juego, trabajo con animales de granja y en su mayoría, siempre que los papás firmarán la autorización,  tomaron Flores de Bach.



Goteros con Flores de Bach

Los preparados con las Flores se administran cuatro veces al día, se hace coincidir con las comidas: almuerzo, comida, merienda y cena y cuando los niños dejan la casa de colonias se llevan su frasco para continuar el tratamiento en su casa hasta finalizar el gotero.


La mesa preparada y los goteros con las Flores de Bach

En el dossier informativo que reciben los papás antes de iniciar los campamentos se incluye la siguiente información sobre las Flores de Bach:

Las Flores de Bach se aplican de una manera continuada desde los años 30, cuando el Dr. Edward Bach, nacido en Inglaterra, creó una terapia de una simplicidad y eficacia incuestionable.

Sus aplicaciones son muy amplias y entre otras características encontramos:

- No tienen ninguna contraindicación
- No tienen efectos secundarios ni adversos
- Son compatibles con cualquier tipo de tratamiento
- Tienen un sistema de actuación sólido y fiable
- Tienen un efecto resolutivo selectivo y preventivo
- Ayudan al organismo a equilibrarse a nivel mental y físico




Olivo junto a Can Montcau

Los preparados con las Flores de Bach tiene unas esencias comunes para todos los niños, que les ayudan en su adaptación al nuevo entorno y favorecen diversos aspectos relacionados con el aprendizaje y la concentración, a no extrañar ni añorar excesivamente a la familia, adaptación al nuevo entorno y otras flores que se dan de forma individualizada, que les pueden ayudar a superar miedos, inquietud, tics nerviosos, timidez, apatía, etc.


Chicory en Can Montcau

Texto y fotos:
 Pilar Vidal Clavería
Terapeuta floral

Las informaciones sobre les Flores de Bach que aparecen en los artículos son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada niño necesita un tratamiento individualitzado, que debe ser prescrito por un terapeuta floral acreditado. 
 

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