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La autoestima y las Flores de Bach

La autoestima es una valoración que hacemos de nosotros mismos y que podemos relacionar con diversos aspectos.

Combina la percepción que tenemos de nosotros mismo con el ideal que nos hemos formado.

La autoestima se aprende, cambia y se puede mejorar ya que está basada en sensaciones, creencias y experiencias.

Nuestra autoestima es responsable de nuestros éxitos y de nuestros fracasos, con una autoestima adecuada, nuestra capacidad estará potenciada para desenvolver nuestras habilidades, aumentando nuestra seguridad personal, en cambio una autoestima baja nos puede conducir al fracaso y a una falta de confianza en uno mismo.

Podemos mejorar nuestra autoestima con la ayuda de las Flores de Bach.

Determinadas personalidades tienen más facilidad para derivar a estados donde una baja autoestima esté muy presente.

De las doce primeras Flores de Bach, los Doce Curadores, caracterizados por corresponder a tipos de personalidad o de carácter, algunas de ellas en su aspecto negativo, darán una incorrecta valoración de uno mismo y por tanto una tendencia a tener una baja autoestima, podemos ver entre otras a:

Mimulus, personas tímidas, ansiosas, inseguras, con miedos, vergonzosas, no se atreven a intentar algo que les gustaría hacer.

Gentian, no lo intentan porque están seguros de que saldrá mal, se desaniman fácilmente y son muy negativos.

Centaury, la sumisión al otro, el miedo al rechazo lo llevan a actuar, no por confianza en uno mismo, sino por acatamiento de los deseos del otro y no de los propios.

Cerato, la falta de criterio propio lo conducen a una falta total de confianza en si mismo, en el tener que preguntar siempre antes de actuar.

Scleranthus, no pasarán a la acción por el bloqueo que les produce el tener que escoger.

Cuando en nuestra personalidad un aspecto se cronifica, podremos necesitar de alguno de los Siete Ayudantes, en el caso de las flores anteriores podemos llegar a:

Gorse, no solo no merece la pena o no nos atrevemos a intentar algo, sino que además nos damos totalmente por vencidos y asumimos que tiramos la toalla.

Rock Water, la autoexigencia total y absoluta, hace que si no lo vamos a hacer perfecto digamos que ya no merece la pena el hacerlo.

Y dentro de las últimas 19 Flores de Bach, transpersonales, tenemos a una serie de flores en las que podemos encontrar estados asociados con una baja autoestima en:

Larch, con gran sentimiento de inferioridad y anticipación al fracaso, se rechaza cualquier situación nueva, ante el miedo a que pueda salir mal, es la flor de ayuda para los "es que no puedo...".

Wild Rose, no les importa nada, viven en tal apatía que dicen que no merece la pena ni intentarlo.

Crap apple, muy ligado a la aceptación que se tenga de uno mismo.

Pine, creemos que tenemos la culpa de todo, en lugar de asumir nuestra responsabilidad.

Willow, sentimos un gran resentimiento hacía los demás que sí pueden conseguir sus propósitos.

Elm, nos sentimos desbordados ante las situaciones, incapaces de valorar nuestras auténticas capacidades.

Cómo explicaba al principio del texto la autoestima se aprende y los padres podemos potenciarla en nuestros hijos de una manera correcta, valorando sus progresos, por pequeños que sean, no burlándose de sus errores o de su falta de capacidades, no hace falta recriminarlos de una manera ostentosa, ni delante de cualquiera, hacer una positiva valoración de las diferentes situaciones con las que abordamos la vida diaria es muy importante.

 
Saltando a la cuerda, Valle de las flores, Kyrgyzstan
Texto y fotos:
 Pilar Vidal Clavería
Terapeuta floral

Las informaciones sobre les Flores de Bach que aparecen en los artículos son únicamente de carácter orientativo e informativo. Cada niño necesita un tratamiento individualitzado, que debe ser prescrito por un terapeuta floral acreditado. 
 

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